La importancia de la alimentación ecológica en los embutidos

La importancia de la alimentación ecológica en los embutidos

Aunque resuena de manera habitual, poco se sabe a fondo de cuál es la importancia de la alimentación ecológica en los embutidos. Una (aparente) nueva tendencia del mercado alimentario que, sin embargo, no deja de ser una auténtica revisión de nuestras tradiciones artesanas más arraigadas.

Es curioso saber que España es uno de los países que encabeza la alimentación ecológica, hasta el punto de haberse convertido en apenas unos años en uno de los exportadores de referencia de productos de cultivo ecológico.

Tanto que las estimaciones para este sector de la alimentación no pueden ser más halagüeñas: se estima que, en 2020, el mercado de productos ecológicos habrá crecido un 12% con respecto a su cuota actual de mercado.

Alimentación ecológica en los embutidos, qué es exactamente

Más allá de esto, hay que hacer especial énfasis en lo que respecta a los embutidos procedentes de la alimentación ecológica.

Y es que, lejos de ser un sector minoritario en el contexto de la producción con carácter sostenible y respetuosa con el Medioambiente, ha crecido de manera exponencial hasta convertir España en uno de los países de Europa que más hectáreas dedica en la actualidad a la cría de cerdo en libertad. Una auténtica declaración de principios de la importancia que el sector del embutido de nuestro país otorga a este tipo de producción.

Bellotas

Sin embargo, es importante saber que los embutidos ecológicos no se basan únicamente en la alimentación natural de los cerdos, aunque obviamente es un aspecto tenido en cuenta. Lógicamente, el hecho de que estos animales puedan nutrirse de la misma manera que lo harían en un estado salvaje en la Naturaleza incide de manera determinante en el sabor de su carne.

Así frutos de la naturaleza (como la bellota o la castaña), o aquellos cultivados gracias a la ayuda del hombre (como el trigo o la cebada) conforman un amplio espectro nutricional característicos de las distintas crianzas que se dan en nuestro país (según las zonas y sus productos agrícolas propios de cada una de ellas).

La cría en libertad, clave de los embutidos ecológicos

Si lo que comen es fundamental, no lo es menos otro aspecto que forma parte inherente de la alimentación ecológica. Hablamos de la cría en libertad, una que mantiene la tradición de permitir que los animales sigan su curso vital de la manera más similar a cómo lo harían de no estar cerca la mano del hombre. Un aspecto que, lejos de ser una innovación, no hace más que rescatar el fundamento más tradicional de la cría de cerdos y, por ende, de la forma artesana de elaborar embutidos (huyendo del estrés que supone mantenerlos estabulados en granjas industriales de engorde).

Precisamente por esta vuelta a los orígenes y las tradiciones, los embutidos procedentes de la alimentación ecológica cuenta con un ingrediente más: el tiempo. Uno que corre de una manera diferente a los ritmos actuales, conservando esa pausada calma del medio rural desde el principio al final. Así y permitiendo que cada animal crezca sin prisas y de manera natural se logra, también, recuperar los sabores más auténticos. Una manera respetuosa de cuidar a cada animal, primero, y después a los paladares que disfrutan del resultado de esa tranquilidad.

Cerdo ibérico en dehesa

Así, con sosiego y con mimo, es precisamente como elaboramos nuestros embutidos ibéricos. Haciendo que nuestros cerdos crezcan en libertad, alimentándose de manera natural y respetando sus tiempos de crecimiento.

A la antigua usanza. Recuperando la tradición sin renunciar al presente.